¿Por qué viajar cuando termina la lluvia?
Muchos creen que la mejor época para los Andes es solo el invierno seco, pero hay una magia especial que solo ocurre cuando las nubes empiezan a retirarse. Aquí te contamos por qué este es el momento perfecto para tu próxima aventura:
Verde en su máxima expresión
Después de meses de agua, las montañas no están marrones, sino de un verde eléctrico impresionante. Los valles parecen sacados de una película y la vegetación está más vibrante que nunca.
Nevados más blancos:
Las últimas lluvias en los valles suelen ser nevadas en las cumbres. Esto significa que verás los glaciares y picos cargados de nieve fresca y brillante, perfectos para las fotos.
Adiós a las multitudes:
Estás en el «punto dulce» entre temporadas. Podrás disfrutar de las caminatas más famosas como Santa Cruz o Cordillera Huayhuash casi para ti solo, sin las filas de turistas de julio o agosto.
Aire puro y cielos dramáticos:
La lluvia limpia la atmósfera de polvo e impurezas. Tendrás los atardeceres más intensos con nubes que crean contrastes épicos, ideales si te gusta la fotografía de paisaje.

Cascadas con fuerza:
A diferencia de la época seca donde algunos hilos de agua desaparecen, ahora las cataratas están en su mayor esplendor, bajando con toda la potencia de la temporada que se va.